Vostok

El artista abre una botella de Merlot, uva aromática y carnosa; está pensando en la mercantilización de la subjetividad. Una cámara graba desde arriba a los asistentes al concierto del dj número uno del mundo, es una tarde agradable; después se coloca justo enfrente del escenario. Mi madre me envía fotografías de su bodegón, por ahora sólo contiene un recipiente de barro y un pimiento verde. No voy a negar que extraño a mi viejo. ¿Imágenes de esta historia? Viejos planos del Vostok, una botella de Merlot y una dama desnuda enfrente de una ventana. Lo que es estoy planeando ya no es mi siguiente derrota, sino mi primer verdadero triunfo.

Por ahora no necesito dinero, debo terminar mi primera pieza para tener un nuevo pretexto para hablarte, ya no espero transferencias electrónicas. Has pagado todo el dinero de tu último viaje. Mi viejo me dejó algo de dinero, le menciono a mi madre a través del dispositivo electrónico. Rellenas tu copa con vino tinto de la variedad Merlot, primera uva de la temporada. Diamante está echado a mi lado mientras dibujo mi segunda pieza; bebo de mi taza con café orgánico.

Xenakis y Brahms

Llevas un pequeño vestido blanco, unos grandes tacones con tiras blancas las cuales llegan casi hasta tus tobillos. El Civic es blanco y sus rines también, luces seria y con el cabello muy largo casi hasta la espalda. Enlazo circunferencias y rectas, pienso en nuestra deidad de los navegantes. Él te manda un mensaje, escuchas sonar tu dispositivo móvil, no puedes contestar pues estás trabajando. Ahora estás inclinada junto al auto, sobresalen tus blancas y largas piernas, no has modificado tu expresión. Ahora abre una botella de Merlot. Revelas otra vez soltura en tus nuevas imágenes. Corto y pego mármol, antes de que pase la media noche, mi primera pieza está terminada.

Me coloco los audífonos, salgo del taller donde me están alquilando máquinas de control remoto, cierro la cortina metálica. Camino hasta mi morada. Xenakis está escuchando a Brahms. Llego a casa, mi padre no está, enciendo la luz en el reposet hay un sobre blanco, son algunos billetes y un mensaje de despedida. Hijo, me dio gusto pasar algunos días contigo, te dejo todo mi dinero restante, espero salgan bien esas piezas y que nos volvamos a ver pronto.

Me interesaron los materiales conformados por restos volcánicos y trapecios verticales, dice en la entrevista. ¿Visiones de esta historia? Juegos cromáticos, fotografías de pasaporte y vida nocturna. Los trapecios tienen un corte perfecto, la gamuza es muy fina, la hemos teñido de azul para lograr un contraste notable con el amarillo de los polígonos, le sigue diciendo al entrevistador.

Dragón jade

Los fantasmas del hotel están poseyendo a Torrance. Recibes una abultada propuesta para trabajar en ese video erótico. Todo sea por Salvatore Ferragamo, piensas. La depresión como desequilibrio químico es un argumento de las campañas publicitarias de las empresas farmacéuticas. Para los chinos, el jade es el esperma seco del dragón. ¿Qué necesitas para empezar? Me interroga mi progenitor. Dinero, confieso. ¿Me puedes prestar algo? Sólo un poco, responde.

La antesala del abismo puede ser la orilla de una alberca profundísima. Un meteoro es la luminosidad dejada por un meteorito mientras se desintegra. Yuri Gagarin está escondido en una choza de barro mientras su pueblo está ocupado por los nazis. Oh Matlalcueitl, gracias por haberme dado una nueva oportunidad en este collado de sollozos vertidos. ¿Cómo planeas hacerlo? Pienso comprar material, llevarlo a cortar donde alquilan máquinas de corte por ordenador, ensamblarlas yo mismo. ¿Cuándo deseas empezar? Hoy mismo. Entonces acompáñame al cajera para sacar algo de dinero. Caminamos juntos, Diamante nos acompaña.

El arte del rapsodo

Swarovski está lanzando el Xilion. Danny está viendo fantasmas. ¿Debería volver a entrar a la universidad? ¿Qué podría estudiar? Nadie desea pegar el vaso. Un cravat es una tira de tila portada alrededor del cuello. Está bien, ¿dónde nos vemos? Leo en tu último mensaje. En el parque de las fuentes danzarinas, respondo. ¿Es el mismo el arte del rapsodo al del general? Pregunta Sócrates a Ion. No digo que ya tenga ganas de vivir, pero al menos ya no deseo que una bomba atómica destruya nuestro planeta. El que el Prozac sea un inhibidor selectivo de serotonina es sólo una hipótesis, no hay sustento científico que respalde tal afirmación.